lunes, 18 de junio de 2012

Como prepararnos para un examen






Hola chicos, ahora que estamos en plena época de exámenes ...os dejo unos consejillos para que "el esfuerzo" que hacéis se vea recompensado¿vale?
Sin agobios pero ¡¡con ganas de trabajar!!

Muchas veces, cuando los resultados en la escuela no son los que nuestros padres esperan, debemos reconocer que nos faltó dedicarle tiempo al estudio. La manida frase de “no tienes hábito de estudio” nos cae como un insulto sin fin y aunque sea en la soledad de nuestro cuarto, debemos admitir que es cierto.
Pero afortunadamente el hábito de estudio, como el de higiene o alimentario, no es más que una conducta que incorporamos voluntariamente a nuestra rutina y que de tanto repetirla se vuelve necesaria. Al principio hará falta constancia y fuerza de voluntad pues serán muchas las tentaciones diarias que nos harán dudar, pero a la larga terminaremos siendo premiados por los mejores resultados académicos, por la alegría de nuestros padres y maestros, y sobre todo, porque disfrutaremos aprendiendo y eso nos ayudará a enfrentar la vida profesional desde una óptica de permanente superación, una de las mayores garantías de éxito de estos tiempos. 



Trucos para convertir el estudio en hábito


1- Organiza las tareas del día. Cada noche, antes de ir a la cama, piensa (también lo puedes escribir) las tareas pendientes para la jornada siguiente. Organízalas de acuerdo a tus necesidades e incluye un horario diario para el estudio.
2- Una vez que establezcas el horario, trabaja por cumplirlo. Probablemente, habrá días en que flaquees, pero no desistas, de ello depende que cada día sea más sencillo cumplir con lo propuesto. Llegará el momento, incluso, que cuando no lo hagas te sentirás culpable y buscarás el momento de hacer lo que dejaste pendiente.
2- Escoge un lugar tranquilo y silencioso para estudiar. Puede ser tu cuarto, un salón apartado, una biblioteca, o la sobra de un árbol, pero libre de elementos disociadores que te distraigan.
3- No dediques más de 90 minutos al estudio de la misma materia. Transcurrido ese tiempo descansa 15 minutos y comienza con otra asignatura.
4- No planifiques el estudio inmediatamente después de la comida, espera al menos hasta 30 minutos después.
5- Permítete un día libre a la semana y sé tu propio supervisor. Evalúate diariamente con sinceridad y reconoce cuándo avanzas y cuándo no.
6- Cultiva la persistencia y la disciplina sin llegar a imponer la rigidez como método. En tu agenda de estudiante podrían aparecer tareas no previstas, eso es parte de la vida  y evitarlas te será prácticamente imposible, pero trata de no comprometer en ellas tu tiempo de estudio. Ese debe ser tan inviolable como el desayuno.
7- Estudia, sobre todo, por tus libros de texto. Las notas de clase son apenas un apoyo, pues el verdadero contenido está en la bibliografía indicada por los maestros entre las que los textos escolares son esenciales. 
8-No memorices, razona, intenta explicar las respuestas más repetirlas mecánicamente.
9- No seas finalista. Si vas incorporando los conocimientos en la misma medida en que los maestros los van indicando, no necesitarás grandes maratones de estudio antes de los exámenes y el aprendizaje será mucho más eficiente.
10- Estudia primero en solitario y cuando tengas vencido los objetivos principales, hazlo en colectivo. El estudio en grupo es efectivo pero requiere que todos estén igualmente interesados, de lo contrario la sesión podría derivarse en una tertulia entre amigos y para ellas sobra tiempo.

Cómo prepararse para un examen    
  • Ten claro el  tipo de examen: ¿Será oral, escrito, práctico, teórico?  
  • Repasa los exámenes anteriores. Ello te dirá una idea del estilo de preguntas de cada profesor.
  • Presta atención a las clases previas al examen, pues se suelen hacer repasos y ejercicios que tienen que ver con lo que se preguntará.
  • Lo que el profesor marca como ‘importante’ es casi siempre tema de examen.
  • Imagina ser tu  propio profesor, respondiendo lo que creas que él te preguntará.
  • Trata de llegar con una actitud serena a la prueba. De los nervios no sacas nada y por el contrario te puedes desconcentrar.
  • Intenta responder todas las preguntas. Así estés inseguro en algunas respuestas, recuerda que los conocimientos están ligados entre sí, y puede ser que aquello que no sabes tiene relación con un tema que conoces bien. Siempre acude a tu sentido común y a tu lógica.
  •  Regla de oro: antes de contestar, asegúrate de haber comprendido bien la pregunta.
  • Si te bloqueas con algún punto en concreto, pasa a otro tema. No pierdas demasiado tiempo para responder lo que ya sabes.
  • Expresa tus ideas con claridad y coherencia.
  • Si el examen es oral, es importante llegar bien preparado, pues la improvisación es un enemigo mortal en esta clase de   exámenes. El dominio de sí mismo y la serenidad, son claves. Por esto, al estudiar para este tipo de pruebas, puede ayudar pararse ante un espejo  y ensayar la postura, el timbre de voz y la actitud que estás reflejando ante el profesor.

Cuando se trate de un examen escrito, recuerda:
  • Las respuestas largas han de ser siempre claras y referidas a la pregunta.
  • Cuida la caligrafía, el vocabulario y la ortografía.
  • Lee varias veces la pregunta hasta comprenderla del todo.
  • Cuando finalices de contestar, utiliza unos minutos para repasar las respuestas.  
¿Necesitas todavía más ayuda? A ver que te parece esto:

15 Consejos para conseguir el éxito en tus estudios
  1. Necesitas cinco minutos cada día para planificarte. Cuanto más atareado estés, más necesitas organizarte. No te dejes atropellar por la improvisación de hacer lo más inmediato. Date la satisfacción de saber por dónde vas y de cumplir lo que habías previsto para cada día.
  2. No empieces nunca por lo fácil con la excusa de ir entrando en materia poco apoco. Valdría si hubiera mucho tiempo por delante, pero generalmente no lo hay. Comienza por lo más importante; si no lo haces así, te perturbará la ansiedad de saber que aún tienes pendiente aquella tarea y el nerviosismo    te hará aumentar la sensación de impotencia.
  3. Lleva siempre encima una agenda en la que puedas anotar una idea antes de que se te olviden datos que sea necesario recordar.    
  4. Conserva pocos papeles. Tira todos los que hayas usado y no sean imprescindibles. Archiva con un método claro todo lo que decidas conservar. Hay quienes pierden más de la mitad del tiempo de estudio en buscar informaciones entre fotocopias y cuadernos.
  5. No comiences nunca a hacer una cosa si no confías seriamente en que puedes realizarla. Cuando se produce un fracaso y no se completa una tarea, se produce una insatisfacción y uno sentimiento de culpabilidad que lleva a perder cantidad de tiempo. Es mejor pedir ayuda cuando sientes que lo necesitas.
  6. Antes de ponerte a estudiar prepara todas las cosas que preveas necesarias. Es conveniente cortar a tiempo las posibilidades de fuga. Quien mucho se levanta, poco interés tiene.
  7. Aprovecha en lo posible tus mejores momentos. ¿Eres de los madrugadores? ¿O prefieres las tardes? Estudia en tus momentos altos de energía. El descanso y la diversión exigen menos concentración.
  8. Busca sitios adecuados donde poder estudiar sin que haya demasiado ruido. Si es necesario, recurre a otras posibilidades fuera de casa: bibliotecas públicas, etc. La concentración es imprescindible.
  9. Con el estómago lleno es difícil de conseguir esta concentración: busca tiempos más oportunos.                                                                                           
  10. Procura trabajar en una mesa en la que sólo tengas las cosas que necesites para el estudio; evita en lo posible el riesgo de distraerte.
  11. Empieza a estudiar con un vistazo general de los temas. Esto ayuda a concentrar la atención y a despertar el subconsciente. Tener un marco de referencia general te ayudará a comprender mejor los pasos de un proceso.
  12. Reserva algún tiempo del día para resolver las cosas triviales, pero necesarias. Evita la sensación de estar pendiente de terminar algo que se ha quedado a medias. Esta sensación es frustrante y quita concentración                                            .     
  13. Cuando lo necesites, descansa, relájate, oye música. No esperes a que el cansancio se convierta en agotamiento, pero tampoco diversifiques los objetivos de tu atención haciendo varias cosas a la vez, como estudiar y oír música; las dos cosas a la vez no suelen funcionar bien. 
  14. Ponte cómodo para estudiar, postura relajada, ropa floja y cómoda, buena luz.
  15. Pide ayuda cuando la necesites porque no consigues resolver una cuestión. Remite tus dudas al profesor, en clase, pero no dejes pasar un tiempo excesivo para aclararlas. Muchas veces basta con una consulta a tu compañero, pero cuando haga falta hay que recurrir al profesor, con quien siempre hay que mantener una relación personal que facilite estas consultas
Además...                
¿Qué pueden hacer nuestros padres?


Los estudios científicos demuestran que los adolescentes se desarrollan mejor en la escuela cuando sus padres participan en sus vidas y que la educación funciona mejor cuando los maestros y los padres trabajan juntos. Aquí les damos algunos consejos para seguir participando en la vida escolar de su hijo:

Fije las reglas para su hijo al principio del año escolar. 
 Desde el primer día de clases, asegúrese que su hijo sabe a qué hora usted espera que se vaya a la cama y a qué horas se debe levantar, qué necesita para prepararse para la escuela cada mañana y cuánto tiempo necesita para llegar a la escuela. Asegúrese que él sepa bien a qué horas se le espera durante la semana y en los fines de semana. Asegúrese también que su hijo entienda que usted anticipa que él va a poner su mejor esfuerzo por hacer lo mejor que pueda en la escuela.
Infórmese sobre la escuela de su hijo.
Entre más sepa, más fácil será ser padre. Pida un manual escolar. Este folleto lo sacará de muchas dudas durante el año escolar. Si su escuela no tiene un manual, haga preguntas. Pregúntele a los maestros o al director: ¿Qué clases se ofrecen aquí? ¿Cuáles clases son requisitos básicos? ¿Cuáles son sus expectativas para mi hijo? ¿Cómo miden el progreso de los estudiantes? ¿Cuáles son las normas y los reglamentos de esta escuela? 
Infórmese cuáles son los reglamentos escolares sobre la tarea.
Es muy importante que usted esté informado sobre los reglamentos escolares que tratan con la tarea, puesto que en el nivel secundario, la tarea es mucho más importante para determinar las calificaciones y resultados de los exámenes que en la primaria. Investigue con los maestros con qué frecuencia encargan tarea y más o menos cuánto se debe tardar su hijo para terminarla.Nunca haga la tarea por su hijo. Sin embargo, asegúrese que él se esfuerce por completar su tarea.
Ayude a su hijo a organizarse
Muchos adolescentes se distraen muy fácilmente. Con tanto que hacer y pensar, no nos debe sorprender. La cantidad de tarea y las actividades extraescolares aumentan al mismo tiempo que ellos están cambiando físicamente, están desarrollando nuevas relaciones y están tratando de independizarse más. Los jovencitos responden a estos cambios de varias maneras, pero muchos de ellos se pierden fantaseando, se vuelven olvidadizos, pierden las cosas y parecen no fijarse cómo corre el tiempo. No es raro que un alumno de secundaria termine una tarea pero se le olvide entregarla.
Repasar el horario con su hijo para asegurar que no se haya sobreprogramado.
 Hablen sobre cómo fijar prioridades y dejar ciertas actividades si es necesario, o arreglar el horario para que encajen mejor.
Ayúdele a desarrollar buenos hábitos de estudio
Fijen una hora específica para hacer la tarea. Hablen sobre la tarea. Asegúrese que entiende lo que se espera que haga. Asegúrese que tenga un calendario para anotar su tarea, y una mochila con carpetas para acomodar la tarea sin que se le pierda.
Ayude a su hijo a comenzar sus trabajos de investigación y otros proyectos mayores llevándolo a la biblioteca o ayudándole a localizar fuentes de información en sitios Web que sean adecuados



Ayude a su hijo a evitar las prisas de último momento al seguir un horario que le permita una buena preparación de antemano para los exámenes y otras pruebas.



Trabaje con su hijo para mantener su mochila bien organizada y su cuarto limpio.


Manténgase en contacto con la escuela y los maestros de su hijo. 
veces es difícil mantener el contacto con los maestros de su hijo si tiene varios, pero por lo menos llegue a conocer al consejero escolar y al maestro favorito de su hijo. Entre más visible sea usted, más fácil y frecuente será la comunicación con los educadores. No deje de asistir a las reuniones de padres y maestros. Lea las notas y anuncios que lleguen a la casa.
Supervise el progreso de su hijo en la escuela.
 Los informes y las notas son una indicación de cómo se está desempeñando su hijo en la escuela. Pero también es importante que usted sepa qué sucede entre cada informe. Por ejemplo, si su hijo está teniendo dificultades con las matemáticas, pregunte cuándo le toca el próximo examen de matemáticas y cuando se lo van a regresar calificado. Así usted podrá enfrentar el problema antes de que se convierta en un problema serio. Llame o mande un correo electrónico al maestro si su hijo no entiende la tarea o si necesita ayuda extra para terminar la tarea.


Y ahora...Ánimo y...
¡A ponerlo en práctica!   


Aquí tienes unos cuantos libros sobre el tema:


     Quiero adquirir el hábito de estudio. Aprende y práctica el método HDE  
           



Además te dejo con una música relajante...

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