domingo, 7 de octubre de 2012

Cartas en pro de la educación artística...

¡Hola mentes creativas!
Vuelvo a "la carga" con el tema de las Enseñanzas Artísticas y su influencia e importancia en el desarrollo de nuestras vidas, en el trabajo docente, en nuestro alumnado y su visión del mundo...
Pero no todos ven de igual manera algo tan obvio y nos toca "mostrar" al mundo (empezando por el más cercano, en plan "hormiguita"), lo que las Artes en todas sus facetas pueden hacer e influir en nuestras vidas.
Así que, a parte de todas las cosas y ejemplos que pueda aportar por mi misma, me encantaría mostraros todo lo que se dice, se comenta y argumenta (¡y muy bien!) sobre este tema en boca de otras personas que, en principio, no tienen nada que ver conmigo...aunque, eso sí,  compartamos la misma pasión por el Arte y la Vida.
Aquí os dejo esta carta, donde como se suele decir: "se puede decir más alto, pero no más claro"

   

http://flordeladulcamara.blogspot.com.es/2012/08/arte-y-parte-del-senor-wert.html

Arte y aparte del señor Wert #masartísticas




Mucho, mucho tiempo sin  dejar rastros en Ínsula Dulcamara. Retomo las riendas  con un post que es, en cierta forma, una reivindicación.  No suelo hablar de mi  trabajo en este blog pero en esta ocasión no me queda más remedio.  Por un lado, soy  profesor de Dibujo y actualmente ejerzo en una modalidad de Bachillerato de Arte a distancia en Andalucía (el IEDA), por otro tengo un hijo en edad escolar  y por tanto,  el tema me afecta  (y me duele) hasta la médula.

Al grano, en el pasado Julio nuestro -ya tristemente famoso-  ministro de Educación,  el  señor Wert,  presenta a bombo y platillo un Anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. Entre las líneas maestras del citado anteproyecto está la de “reforzar” las materias “instrumentales” en la Educación Secundaria Obligatoria:  matemáticas, lengua, inglés y ciencias así como reducir el número de asignaturas que según él, "distraen".  Aunque no se dice explícitamente que sean las materias artísticas, todos los tiros apuntan en esa dirección. Materias como Plástica o Música están heridas de muerte en este anteproyecto y verán drásticamente reducidas sus -ya escasas-  horas lectivas.
Indignados,  un grupo de docentes de música y plástica inicia una serie de acciones encaminadas a  hacer frente  común a este atropello a las enseñanzas artísticas con la elaboración d eun Manifiesto en Defensa de las enseñanzas artísticas, con la creación de grupos  de discusión y debate como  Ruido y Borrajetas, incrementando su presencia en las redes sociales y unas cuantas iniciativas más que apuntaré al final del post.

Mucho se ha dicho ya sobre los beneficios que aportan las enseñanzas artísticas a la formación de las personas en sus distintas etapas evolutivas. Muchas son las voces e investigaciones que  lo confirman. Muchos de los programas educativos más avanzados del mundo dan un lugar destacado a las artes en sus currículos. Las fomentan, las miman, les dan tiempos, medios  y espacios … 

El señor Wert debería saber que  la educación artística es una excelente integradora de capacidades y competencias del educando y que "tiene mayor impacto cuando esta va acompañada de una experiencia vivencial que le signifique algo importante al alumno". 

La siguiente presentación  habla precisamente de ese "nexo que debe existir entre el desarrollo de capacidades de los alumnos y la enseñanza de la educación artísitica desde una perspectiva de aprendizaje significativo para la formación de los nuevos ciudadanos que habrán de reconfigurar la cara de su sociedad, comunidad y nación con una visión más crítica, justa y democrática", como  bien explica su autor.   


El señor Wert parece hacer oídos sordos a este clamor en pro de las enseñanzas artísticas, porque el señor Wert no quiere ciudadanos creativos,  no, el señor Wert quiere efectividad y productividad a toda costa (y a costa de menospreciar la escuela pública)  y para eso quiere sacudirse el lastre que para él y su equipo de gobierno, suponen las enseñanzas artísticas que “distraen” demasiado del “objetivo nacional” que se acerca sospechosamente  al concepto más rancio y doctrinal de una “granja-escuela” para “altas capacidades” y niveles adquisitivos que puedan permitírselo.  Al resto, que le zurzan. Las concertadas e instituciones educativas privadas  harán su agosto, o mejor dicho, su septiembre, a la hora de las matriculas, donde, por cierto, son habituales los retoños de no pocos compañeros/as docentes de la pública, que todo hay que decirlo. Pero éste es otro tema ...

El señor Wert no quiere alumnos que  afiancen su “espíritu emprendedor con actitudes de  creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo, confianza en uno mismo y sentido crítico” (esto pone en un Real Decreto 1467/2007 acerca de las capacidades pretendidas que se alcancen con las enseñanzas artísticas), no quiere alumnos que desarrollen su sensibilidad artística y literaria, ni  que tengan criterio estético. El señor Wert quiere “contribuyentes” del estado, quiere una “excelencia” que sólo él se cree que puede conseguir mediante estas y otras medidas  que echaran por tierra las enseñanzas artísticas y las restantes en nuestro país.

Al señor Wert habría que grabarle a fuego en su agenda  esta cita de  Einstein, que me recordó el amigo @luismiglesias  en Twitter

Al señor Wert  no le gustan estas distracciones ni las “diversiones” de la inteligencia. Al señor Wert solo le interesa una inteligencia ficticia, memorística y acumulativa. La misma que adquirió  en su inmaculado o teresiano colegio de pago, supongo.  Tal vez tuvo un tropiezo en algunas de las materias artísticas y ahora, pasado el tiempo ha encontrado la forma de vengarse de tamaña "distracción". 

Hablando de tropiezos, mismamente -y por desgracia- Hitler fue un acuarelista frustrado en su juventud. Ojalá hubiese prosperado su vocación artística. A buen seguro,  nos hubiésemos librado de una de las peores pesadillas de la humanidad.

El arte en todas sus manifestaciones (plásticas, musicales, escénicas, etc.) es una puerta por la que observar el mundo y también una puerta para interpretarlo, soñarlo  y mejorarlo. Eso hicieron unos doce niños palestinos en un campo  de refugiados de Belem: imaginar a  través de los  dibujos que se pueden derribar las fronteras y muros de intolerancia levantados por la codicia y el odio  de los adultos para separar sus vidas y esperanzas. El resultado es  Warda,  un entrañable cortometraje de animación  con dibujos realizados y  narrado por ellos mismos.

  
Más información: siguiendo esta cuenta de Twitter, en el  grupo de Facebook  en este  blog en un grupo de Diigo un tablón colaborativo en Pinterest una petición  al ministro Wert en Change.org   y un grupo en Edmodo.



¡¡ Defendamos las enseñanzas artísticas !!






Espero que os haya gustado, y que consigamos, entre todos, salvar nuestra visión artística del mundo.







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